Trabar 14 horas de forma intensiva de Lunes a Domingo puede parecer desgastante, y realmente no lo es, pero cuando lo haces por semanas y no vez resultados, es cuando comienzas a caer emocionalmente. Cuando se acerca el final del mes, el techo comienza a caer sobre tu cabeza y no has cumplido los objetivos que te fijaste; es cuando realmente sientes el fuego.
Confía en el proceso. Incluso si cada acción que estás tomando aparentemente no genera ningún resultado, sigue confiando. Porque moverte sin parar hacia la dirección que dicta tu corazón es la única variable para ganar la batalla, aún cuando no veas ningún resultado. Todas las derrotas son semillas que eventualmente germinan, especialmente cuando menos lo esperas.
Es extraño cómo funcionamos como personas, pero por alguna razón necesitamos sufrir para disfrutar de nuestros resultados, necesitamos sentir el fuego. Por esta razón es importante que disfrutemos el camino y no los objetivos; es importante que disfrutemos perder una y otra vez.