Entonces estabas recibiendo información muy importante de tu cliente, decidiste aceptar y asentir con la cabeza, sin importar que una parte de lo que escuchaste no la comprendiste bien y la otra parte la olvidaste a los 5 segundos.
Digo esto porque yo cometí este error en el pasado. El temor que tenía por parecer tonto me hacía decir sí y no preguntar.
Es muy normal que las personas creativas tendamos a escapar de la confrontación, aún cuando sabemos que el hacerlo nos llevará a consecuencias más grandes.
¡No asumas!, ¡por nada del mundo! Porque el secreto para llevar a una marca al éxito es preguntando, preguntando y volviendo a preguntar. Simplemente es la mejor forma.
Haz preguntas exageradamente claras, que nada se quede en el aire. Simplemente no asumas.